En las zonas áridas del norte de África, el acceso al agua no es fácil. Los pobladores locales han construido estructuras de almacenamiento de agua, pero existe un problema: los animales del desierto se sienten atraídos hacia estos pozos y aljibes, para saciar su sed o buscando refugio, y caen en ellos. El resultado es, que cada año miles de animales se ahogan en el agua potable y sus cadáveres contaminan el líquido vital. De forma que este doble conflicto afecta a la salubridad del agua que los pobladores locales almacenan para su uso, en una zona con escasez de este recurso, y a las poblaciones salvajes de animales autóctonos. Existen soluciones económicas y sencillas.
En las zonas áridas del norte de África, el acceso al agua no es fácil. Los pobladores locales han construido estructuras de almacenamiento de agua, pero existe un problema: los animales del desierto se sienten atraídos hacia estos pozos y aljibes, para saciar su sed o buscando refugio, y caen en ellos. El resultado es, que cada año miles de animales se ahogan en el agua potable y sus cadáveres contaminan el líquido vital. De forma que este doble conflicto afecta a la salubridad del agua que los pobladores locales almacenan para su uso, en una zona con escasez de este recurso, y a las poblaciones salvajes de animales autóctonos. Existen soluciones económicas y sencillas.